LA SEMILLA
Quien siembra una semilla y cuida su desarrollo; tiene la fortuna de ver un dia el fruto de su esfuerzo; asi lo hizo Joel Tellez "Kingor", se levantaba muy temprano, hacia los quehaceres para sacar el sustento de su familia, los dias de fiesta llevaba su pan a vender a las ferias cercanas a su pueblo. al paso por estos rumbos se encontraba a sus amigos y quedaban de salir en la bicicleta en cualquiera de las fechas de la semana; casi nunca salia solo: su tramo preferido era de ida y vuelta a Tulancingo o a Pachuca, Hgo. De regreso a su casa levantaba pesas, hacia gimnasio; la meta era del tiempo suficiente en que la camiseta escurriera toda de sudor.
este esfuerzo era para agradar a la Virgen de San Juan; solo pensaba en ser el mejor para guiar a los ciclistas en la Peregrinacion de Chiconcuac a San Juan de los Lagos. su despedida habitual cuando salia a entrenar era "hay nos vemos, no se si regrese".
para Joel la adoracion preferida eran sus dos sobrinitas Ana y Diana Laura, hijas de uno de sus hermanos; a la vez el era modelo a seguir de sus sobrinas: Ellas siempre pensaban que cuando fueran grandes, iban a ser ciclistas como su tio ; querian que joel les trasmitiera sus secretos, que fuera el quien les diera las primeras lecciones.
Siempre que se veian el les prometia que ahora si, quedaban formalmente que en esta semana si las iba a llevar a entrenar. No sabia Joel que su destino ya estaba escrito; esa semana paso el funesto accidente donde perdio la vida.
En las pequeñas Ana y Diana Laura la llama de la esperanza de su tio no se ha apagado; ahora ellas por su cuenta y con el apoyo de su papa son ciclistas profesionales, han representado la camiseta en diferentes eventos estatales y nacionales; han tenido la gloria de subir al podium de los triunfadores y actualmente son deportistas destacadas en pista de velodromo y de ruta.
II parte
aqui estamos escuchando las ultimas disposiciones antes de salir
Salimos de Chiconcuac Toño de la Imprenta Santa Elena, de Río Grande; Moreira y Mauricio de Calera de Víctor Rosales; Manolo de Morelos, Zac; Dany y el IngMateo de Zacatecas. Los primeros 60 kilómetros fueron a través de la Ciudad de México; después tomamos unos 30 kilómetros de montaña hasta llegar a Jilotepec, donde descansamos y tomamos aire; le seguimos un buen tramo que nos llevo a la caseta de Palmillas, Qro lugar donde nos sirvieron la comida. Para esta hora nos faltaban todavía otros 50 kilómetros para llegar a la Ciudad de Querétaro. De ahí 13 kilómetros son de una pendiente prolongada, que son premiados con una gran bajada; algunos ciclistas alcanzaron la velocidad de 70 kilómetros.
En el hotel nos bañamos, salimos a cenar; en un puesto nos saboreamos unos ricos tacos preparados de nopalitos con bistec, de pollo, de barbacoa, etc. De mañanita salimos a las siete. El pelotón se rompió con un alto en el semáforo; por lo que entramos a la autopista disgregados, los que nos retrasamos tenemos que torear a los automóviles, para poder ganar terreno y pegarnos al contingente. En los límites de Querétaro y Guanajuato sucedió un accidente: un humilde artesano quiso brincar la barda de contención de la carretera y fue arrollado por un vehículo fantasma. A unos 70 kilómetros mas adelante nos toco ver una bicicleta toda chueca y a un lado un hombre cubierto por una sabana blanca; estos acontecimientos nos recordaron una canción de José Alfredo Jiménez “en Guanajuato la vida no vale nada y se respeta al que gana”.
Para entrar al estado de San Luis Potosí nos encontramos con una zona montañosa y en medio de esta se encuentra la población de Santa Maria del Oro, lugar donde nos ofrecieron la comida; todavía nos esperan otros 30 kilómetros de montaña y ya para llegar a San Luis, son unos 20 kilómetros de terreno plano. Aquí todos vamos tronados, la zona montañosa nos dejo casi sin fuerza; al llegar a la zona sub-urbana estaban dos bellas morenas de pelo negro esperando el camión; la figura menudita de estas bellas damitas despertó la curiosidad de los ciclistas; los cuales les dirigieron miradas y piropos; las jovencitas homenajeadas contestaron con una franca sonrisa y una de ellas dijo: ¡Atención! les voy a tomar una fotografia y diciendo y haciendo, se bajo los pantalones y nos mostro una linda imagen.
Eran exactamente las 6 de la tarde, cuando estábamos en el centro de la ciudad de San Luis Potosí; el hotel donde pernotamos esa noche se encuentra en la zona centro. Nos bañamos, cenamos enchiladas potosinas; dimos un paseo por la Plaza de los Fundadores
; conocimos algo de la vida nocturna de esta colonial ciudad: los masones estaban de fiesta y los burgueses festejaban en la “Lonja Potosina”.
Nos fuimos a dormir temprano, por la noche algunos tuvimos sueños con fantasías eróticas, recordando el episodio que nos toco ver la tarde anterior.
Día doce, día esperado y anhelado por los ciclistas zacatecanos, 35 kilómetros de zona montañosa, combinado con partes planas; pasando Saldaña, Pinos nos espera el desayuno; aquí se mezcla la gente ciclista con pacientes que van a ver al Doctor y fieles que visitan la pequeña capilla de San Miguel; otros treinta kilómetros de zona montañosa y ya estamos en Salinas, S.L.P. Y cuando menos lo esperamos, ya estamos en la gasolinera de La Blanca; ni cuenta nos dimos si estábamos cansados; solo pensábamos en llegar a la gasolinera “Las Arsinas”; por lo cual, ya estábamos saludando a Tomas Carranza, al Calavera y a Pedrito, todos ellos de Zacatecas. En Tacualeche visitamos al Niño de las Palomitas y recibimos la comida.
En Zacatecas estábamos a las nueve de la noche; todo mundo a dormir temprano; porque otro día hay que ira a Plateritos a visitar al Santo niño de Atocha; en este santuario me encontré algunos peregrinos de Valparaíso; como la familia de Santos Sánchez de la calle de Abajo y a Rosendo Vázquez de la Calera de San Miguel.
La visita a Plateros nos llena de jubilo y energía; por la noche gozamos de un Paseo Turístico que nos ofreció Francisco Flores “el pajarito” y el Ing. Salvador Bañuelos “Chava”. Otro día muy de mañana, ya estábamos preparados, afuera del hotel Maria Conchita. Del hotel a la caseta de la autopista contamos con la colaboración de “el pajarito”. Son exactamente 30 kilómetros de autopista, lo que nos ahora una pedaleada extra, la subida de la carretera no es nada ante el hermoso paisaje que nos ofrece la campiña zacatecana; el paso por San Pedro Piedra Gorda (hoy Ciudad Cuahtemoc), nos deleita con la vista de las milpas de maíz y vid. Los zacatecanos sentimos tristeza al dejar nuestro estado al penetrar el vecino estado de Aguascalientes; pasamos por un lado del Valle de las Delicias; en Rincón de Romos nos espera el desayuno; la mayoría nos vamos a saborear un rico plato de birria con atole blanco, o el que prefiera se toma su coca cola.
Son las dos de la tarde, estamos cruzando la Ciudad de Aguascalientes, vamos por la avenida de La Convención, para las 4 de la tarde estamos en la caseta de la Encarnación de Díaz, Jal; como que los 32 kilómetros que distan a San Juan de los lagos, se nos hicieron prácticamente cortitos y a las seis y cuarto estamos en la entrada de San Juan de los Lagos; para esta hora nadie teníamos hambre, porque a la entrada de la ciudad se celebraba una danza folklórica del pueblo de San Gregorio, Xochimilco, D.F.pero para esa hora ya los padrinos de comida tenían los alimentos servidos; después de esto vino la despedida y hasta el año que entra nos volveremos a ver de nuevo.
el Dany en San Luis Potosi, al fondo se encuentra Toño de Rio Grande,Zac.
III parte
De nuevo en Zacatecas.
aqui estamos en Plateros, Fllo, Zac.
los padrinos de comida en Plateros, Fllo.
Ingmateo, Daniel, Manolo y abajo el tio Min
Día doce, día esperado y anhelado por los ciclistas zacatecanos, 35 kilómetros de zona montañosa, combinado con partes planas; pasando Saldaña, Pinos nos espera el desayuno; aquí se mezcla la gente ciclista con pacientes que van a ver al Doctor y fieles que visitan la pequeña capilla de San Miguel; otros treinta kilómetros de zona montañosa y ya estamos en Salinas, S.L.P. Y cuando menos lo esperamos, ya estamos en la gasolinera de La Blanca; ni cuenta nos dimos si estábamos cansados; solo pensábamos en llegar a la gasolinera “Las Arsinas”; por lo cual, ya estábamos saludando a Tomas Carranza, al Calavera y a Pedrito, todos ellos de Zacatecas. En Tacualeche visitamos al Niño de las Palomitas y recibimos la comida.
En Zacatecas estábamos a las nueve de la noche; todo mundo a dormir temprano; porque otro día hay que ira a Plateritos a visitar al Santo niño de Atocha; en este santuario me encontré algunos peregrinos de Valparaíso; como la familia de Santos Sánchez de la calle de Abajo y a Rosendo Vázquez de la Calera de San Miguel.
La visita a Plateros nos llena de jubilo y energía; por la noche gozamos de un Paseo Turístico que nos ofreció Francisco Flores “el pajarito” y el Ing. Salvador Bañuelos “Chava”. Otro día muy de mañana, ya estábamos preparados, afuera del hotel Maria Conchita. Del hotel a la caseta de la autopista contamos con la colaboración de “el pajarito”. Son exactamente 30 kilómetros de autopista, lo que nos ahora una pedaleada extra, la subida de la carretera no es nada ante el hermoso paisaje que nos ofrece la campiña zacatecana; el paso por San Pedro Piedra Gorda (hoy Ciudad Cuahtemoc), nos deleita con la vista de las milpas de maíz y vid. Los zacatecanos sentimos tristeza al dejar nuestro estado al penetrar el vecino estado de Aguascalientes; pasamos por un lado del Valle de las Delicias; en Rincón de Romos nos espera el desayuno; la mayoría nos vamos a saborear un rico plato de birria con atole blanco, o el que prefiera se toma su coca cola.
Son las dos de la tarde, estamos cruzando la Ciudad de Aguascalientes, vamos por la avenida de La Convención, para las 4 de la tarde estamos en la caseta de la Encarnación de Díaz, Jal; como que los 32 kilómetros que distan a San Juan de los lagos, se nos hicieron prácticamente cortitos y a las seis y cuarto estamos en la entrada de San Juan de los Lagos; para esta hora nadie teníamos hambre, porque a la entrada de la ciudad se celebraba una danza folklórica del pueblo de San Gregorio, Xochimilco, D.F.pero para esa hora ya los padrinos de comida tenían los alimentos servidos; después de esto vino la despedida y hasta el año que entra nos volveremos a ver de nuevo.
la salida de Zacatecas
un descanso en la Autopista Zacatecas- Aguascalientes
danza folklorica de San Gregorio, Xochimilco, D.F.
No hay comentarios:
Publicar un comentario